- El problema
- Una IA no recuerda las conversaciones anteriores: cada una empieza en blanco. Es como un empleado brillante que cada mañana olvida todo y al que tienes que capacitar de cero, todos los días. Y cada explicación repetida consume tokens.
- La idea
- La IA es la misma de siempre. Lo que crece es su memoria. Una carpeta de notas ordenada hace que cada conversación arranque sabiendo quién eres, qué haces y qué reglas sigues. No necesitas una IA más grande: necesitas una que se acuerde.
- Qué es Obsidian
- Un programa para escribir y conectar notas. Cada nota es un archivo de texto (formato Markdown) guardado en una carpeta de tu computador. Según su blog oficial, es gratis para uso personal y también para trabajo. Tus notas son tus archivos, no quedan encerradas en una plataforma.
- Por qué texto simple
- Una IA lee texto a la perfección. No hace falta programar, ni montar una base de datos, ni instalar nada raro: solo texto, bien ordenado.
- Un ejemplo medido
- La carpeta real de Julián, medida el 24/10/2026: 1.477 notas, 2.133.635 palabras y 7.306 enlaces entre notas. Eso pesa más de 3 millones de tokens (estimado a razón de 1 token por cada 4 caracteres).
- Cómo la lee la IA
- Ninguna IA lee todo eso cada vez, y no hace falta. Arranca con un índice de unos 13.000 tokens (más de 200 veces menos) y abre solo la nota que necesita. El índice es la pieza clave.
- Cómo está ordenada
- Carpetas por tipo de nota: proyectos, bitácora diaria, decisiones, aprendizajes, personas y plantillas. Más dos notas de entrada: un índice general y un tablero con el estado de cada proyecto.
- La inteligencia
- Cada error resuelto se anota como una regla de una línea. La próxima vez, la IA ya la sabe y no repite el error. Y las notas se conectan con enlaces: la IA sigue el hilo de una a otra en lugar de revolver papeles.
- La rutina
- Al empezar, la IA lee las notas del proyecto, las tareas pendientes y los últimos registros. Al terminar, escribe qué se hizo y qué se decidió. Es la parte que más pesa y la que más se olvida.
- La bitácora
- El registro diario se escribe en lenguaje simple, sin código ni jerga, como para alguien que no sabe del tema. Así sirve igual dentro de un mes, a ti, a tu equipo o a otra IA.
- Lo que no se guarda
- Contraseñas, claves de acceso, datos de clientes ni información privada de terceros. La memoria guarda decisiones y aprendizajes, no secretos.
- Lo opcional
- Julián además usa un asistente que programa (Claude Code) con ajustes que cargan un resumen del proyecto al abrir cada sesión y le recuerdan anotar al cerrar. Es avanzado y opcional: la base funciona sin nada de eso.